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Primeros consejos para una buena alimentación

Ya os hemos hablado de la alimentación complementaria y del método BLW, ahora os queremos dar varios consejos para que esta etapa sea la base de unos buenos hábitos en la alimentación de vuestro bebé y por qué no, también para que vosotros estéis más tranquilos ya que sabemos que las dudas siempre están presentes.

Cómo y cuánto tiene que comer.

  • El orden de introducción de los alimentos es indiferente, aunque se aconseja empezar con alimentos ricos en hierro. Lo normal y habitual es empezar con los alimentos de mayor aceptación como son las frutas, las verduras y los cereales seguidos de la carne, pescado y huevo. Lo ideal es ofrecerle alimentos de temporada y que cocinéis normalmente en casa.
  • Ir ofreciéndole pequeñas cantidades de cada alimento y poco a poco. Dejar que lo pruebe y respetar siempre sus gustos. Hay ocasiones que se necesitan muchos intentos para aceptar un alimento.
  • Con 6 u 8 meses un bebé realiza 2 o 3 comidas al día, desde los 9 a los 24 meses pasarán a hacer unas 3 o 4 comidas al día. Tener en cuenta que el objetivo final es que se incorporen al horario familiar y coman lo mismo que el resto de la familia.
  • Recordar que la alimentación es complementaria a la leche y la lactancia seguirá siendo a demanda, y creernos si os decimos que esto es de gran ayuda ya que así os tomaréis esta etapa de una manera más relajada y se lo transmitiréis a vuestro bebé.
  • Si vuestro bebé no toma lactancia materna, la leche a partir del año debe ser entera. La leche es necesaria ya que es el alimento que más bio-disponibilidad de calcio proporciona, y no, la leche no produce mocos ni es mala.
  • A partir del año, no ofrecer lácteos en exceso ya que esto supone un exceso de energía, proteínas y grasas. Los niños deben de tomar unos 500 mililitros de lácteos al día. Un exceso supone darle al niño dos biberones de leche al día, postres lácteos etc.
  • Siguiendo este hilo, una ingesta elevada de proteínas se relaciona directamente con obesidad infantil, al igual que el exceso de grasas y azúcares. No abuses diariamente de embutidos y postres lácteos, ya que muchas veces estos dos alimentos son muy bien aceptados y se acaba abusando todos los días de ellos.
Cómo y cuánto tiene que comer

Consejos útiles para los comienzos.

  • Al principio de la alimentación complementaria, evita que llegue con mucha hambre ya que el bebé solo sabe que su hambre se sacia con la leche y puede estar ansioso.
  • También intenta evitar que llegue con mucho sueño porque puede que se encuentre nervioso.
  • Hay en muchas ocasiones que los padres intentan darle al bebé más alimento antes de dormir, normalmente cereales, para intentar así que duerma más tiempo y más seguido. Hay casos en los que funciona, pero muchas veces puede tener el efecto contrario, que el bebé esté molesto e irritable por haber comido más de la cuenta y pase mala noche.
  • No te obsesiones con los horarios, al principio será muy difícil cuadrar sus horarios con los vuestros.
  • Observa mucho a tu bebé y aprende a captar sus señales de hambre: si tiene hambre observarás como mira con deseo lo que comes y bebes o intenta cogerlo para echárselo a la boca… ¡aprovecha! Si no tiene hambre en ese momento es muy posible que cierre la boca, tire la comida, se quite el babero, quiera salir de la trona, mire hacia otro lado o diga que no.
  • Lo importante siempre es ver que el niño se encuentra activo y feliz y que no pierde peso.

Inculcando buenos hábitos.

  • No le obligues a comer. Olvidaros de hacerle el avión y mil y una cosas más para que se acabe hasta la última cucharada. Respeta su sensación de hambre y saciedad, si lo haces aprenderá a regular su apetito desde pequeño.
  • Compartir siempre que podáis el momento de la comida, que os vea comer a vosotros. Será su mayor estímulo ya que os querrá imitar y comer lo que vosotros.
  • Evita las distracciones como el móvil, la tablet o la televisión. Recuerda, está aprendiendo a comer y a masticar, y para ellos es una tarea que requiere mucha concentración.
  • No uséis la comida como premio o castigo. La comida no debe ser una moneda de cambio.
Inculcar buenos hábitos

A partir del año.

A partir del año parece que se “abre la veda” y ya se puede comer de todo… No se trata de sentiros malas madres por darle una galleta a vuestro peque, simplemente de ser conscientes de la cantidad de azúcares, a veces escondidos, que tienen muchos alimentos calificados como alimentos infantiles: zumos envasados, gusanitos y similares, postres lácteos, precocinados, galletas, bollería, cola-cao, refrescos… Lo malo de todo esto que es muy habitualmente todo este conjunto de alimentos se ofrece diariamente cuando debería ser la excepción.

A todo ello se suma que a partir del año los niños las necesidades energéticas disminuyen y comen a veces muy poco. Esto hace que al final, con tal de que el peque coma algo en el día, se le dan este tipo de alimentos y aquí se comete el error, ya que además de ser alimentos poco saludables, los niños aprenden muy rápido y sabrán que si no quieren comer igualmente tendrán algo que les gusta.

Recordad que la obesidad infantil es un problema real, al igual que la diabetes, la hipertensión y la caries son ya tristemente problemas habituales en la infancia. Las células que acumulan la grasa se desarrollan en la infancia, si se produce un aumento brusco e importante de peso en los primeros 5 años de vida, el número de estas células llamadas adipocitos se multiplica; y estas células ya no se podrán eliminar y permanecerán en la edad adulta haciendo más probable que se convierta en un adulto con obesidad. Por eso es importante cuidar los hábitos de alimentación desde el principio.

Ana Belén Serrano, enfermera Especialista en Pediatría. Trabaja actualmente en Pediatría en el Hospital de Albacete.

Fundadora de Escuela de Padres. Puedes seguir su blog en la página de Facebook e Instagram: escueladepadresonline.

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